5 de julio de 2012

EL SILENCIO DE DIOS



“Oh Dios, no guardes silencio; No calles, oh Dios, ni te estés quieto”
Salmos 83:1
¿Es increíble no? Como las cosas se nos pueden salir de control, pareciera que un día todo está normal y dicha normalidad dudara para siempre y el día siguiente es todo lo contrario y pareciera que nunca saldremos de ese desierto temible.
Y es que lo más difícil de esos momentos de desierto es la soledad que se siente, el sentimiento de que Dios se ha olvidado de nosotros, la sed espiritual y que no podemos saciar que produce y sobre todo el desgaste de nuestras fuerzas.
Pero aun con todo eso, jamás se nos debería olvidar que Dios nunca nos dejara. Y es que pareciera que a veces Dios esta guardando mas silencio del necesario, por más que buscamos no encontramos una Palabra, por más que anhelamos cosas, no se dan y es difícil cuando lejos de ver lo prometido, vemos todo lo contrario.

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