21 de julio de 2012

La Fe de Abraham


“Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba”
Hebreos 11:8
El libro de Hebreos, capítulo 11, es el libro de la fe. En él encontramos un sinnúmero de ejemplos de hombres y mujeres que vivieron por fe y fueron reconocidos por esa fe ejemplar. Uno de esos ejemplos fue Abraham. Veamos algunos aspectos claves en la vida de este hombre de fe:
• Su llamamiento a la fe (Gén. 12:1 – 3): Dios le habla a Abraham y le pide que salga de su tierra y que abandone a su parentela para dirigirse a una tierra que Él le mostrará… más adelante. Es decir, Abraham obedeció y salió de su lugar de origen SIN SABER a dónde iba, ni a qué lugar lo iba a llevar el Señor. Se movió sólo por fe. Ese tipo de fe es la que nosotros necesitamos para obedecer a Dios sin cuestionarlo y movernos aun sin saber lo que viene después
• La confirmación de su fe (Gén. 13:14 – 16): después de que Lot escogió la parte de la tierra que quería para él, Dios llama aparte a Abraham y le muestra TODO lo que es suyo, toda la tierra hasta donde alcanzaba su vista la daría a él y sus descendientes, y éstos serían además, como el polvo de la tierra, numerosos. Cuando Dios nos llama o nos pide que dejemos algo o que hagamos algo para Él, en primer lugar, nunca nos deja solos, Él va siempre a nuestro lado guiándonos en el camino; segundo, Él se agrada de nuestra fe y confianza y nos galardona. Es entonces cuando viene el cumplimiento de sus promesas
• La prueba de su fe (Gén. 22:2, 11 y 12): Dios le pide a Abraham que sacrifique a su hijo amado Isaac; cualquiera pensaría que es una contrariedad haberle dado un hijo y después pedirle que se lo sacrifique; pero, en ocasiones, después de haber conquistado grandes batallas o logrado grandes victorias en fe, Dios prueba nuevamente, una y otra vez, nuestra fe. Abraham obedeció no sin dolor, pero Dios se agradó una vez más de su fe y lo libró de tan amarga prueba. Así, Abraham se convierte en amigo de Dios
Lo que aprendemos de estos pasajes:
1- Dios nos creó para que fuésemos sus AMIGOS
2- La fe es un RIESGO, requiere de una rendición total, sin reservas
3- Debemos tener la convicción de que Dios proveerá SIEMPRE, cuando le confiemos nuestro Isaac

¡Dios siempre llega en el momento preciso y con la respuesta exacta a nuestra necesidad!

TEMA: “GUERRA CONTRA SATANAS”



TEXTO: EFESIOS 6: 12

INTRODUCCIÓN:
Como hijos de Dios estamos diariamente en una constante guerra, no una guerra política, cultural o de religiones, sino que hablo de una Guerra Espiritual ya que el objetivo del enemigo de nuestras almas es vernos derrotados.
No podemos negar de que el Diablo, Satanás o como le queramos llamar en sus diferentes nombres es astuto y con su astucia esta llevando al fracaso espiritual a muchas personas hoy en día a través de tantos medios utilizables por el.
Pero como hijos de Dios ¿Cómo estas enfrentando esta guerra?, ¿Estamos solamente defendiéndonos? O ¿Estamos atacando? En la mayoría de veces nos han enseñado a defendernos de los ataques que el enemigo nos manda, pero pocas veces nos enseñan que nosotros también podemos atacarlo.
No es posible que sigamos permitiendo que el enemigo gane terreno en nuestra vida, es hora de pararnos firmes y hacer GUERRA contra SATANÁS.
SATANÁS UN ENEMIGO ASTUTO
No queremos elevar al enemigo pero si tenemos que conocer cuales son sus movimientos, ya que una de las artimañas mas usadas por este personaje es el disfrazar cosas nocivas para hacerlas ver inofensivas. No caigamos en la trampa del enemigo, un ejemplo típico es la próximamente mal celebrada fiesta de halloween.
¿En qué consiste la tradición de la celebración llamada Halloween? En realidad la celebración llamada Halloween es el día más satánico en el calendario pagano. Ningún cristiano debe participar en la celebración de las actividades llevadas a cabo ese día.
Durante la celebración de Halloween, los niños se visten de brujas, duendes, fantasmas, pequeños demonios, y adivinos. Todos estos son representantes del reino de las tinieblas. Los juegos jugados durante Halloween promueven miedo en los niños y se basan en casas tenebrosas llenas de telas de araña, sangre, esqueletos, gatos negros, murciélagos, y cuartos oscuros. Pero la celebración no es completada hasta que no aparece la gitana con su bola de cristal para decir la suerte de los participantes.
Satanás ha ganado la aprobación para la celebración de esta fiesta haciéndola una “tradición”. Una vez algo se convierte en una tradición, las generaciones futuras no cuestionan los orígenes, sino que siguen la celebración simplemente porque es “parte de la tradición”. (Mr. 7:13)
¿Quién más celebra Halloween? Los satanistas celebran la noche de Halloween como el día más “santo” en su calendario, donde se insta a las sectas satánicas a ofrecer sacrificios humanos y animales al demonio (¡lo que se desea es sangre!).
¿De dónde vino la celebración de Halloween? Las primeras celebraciones deHalloween NUNCA fueron llevadas a cabo por la iglesia, sino por los sacerdotes de una orden llamada Druida. La celebración de Halloween se hacía en honor a Samhain, el “señor de la muerte”, y sus demonios, cuyo festival caía el 1 de noviembre.
¿Cuál es la responsabilidad de todo creyente? Como padre creyente, usted tiene la responsabilidad de no permitir a sus niños que sean expuestos a una celebración, que si bien tiene la intención primaria de honrar a los muertos, es también usada por grupos paganos para celebrar sus ritos satánicos. Lo que puede parecer a sus niños como juegos inofensivos pueden convertirse en grandes casos de trasferencias de espíritus que estoy seguro usted no desea que su hijo traiga a su casa. Esa noche hay más espíritus inmundos en los aires que ningún otro día del calendario.
¿Qué repercusión podría tener Halloween en la vida de los cristianos? La celebración introduce a los niños a involucrase en ritos que en el mejor de los casos no son cristianos y que en definitiva no le dan la gloria a Dios. Cuando a los niños se les enseña que está bien jugar con la oscuridad, con esqueletos, máscaras tenebrosas, gatos negros, sangre, brujería, adivinación, etc., también se le introduce al virtualenvolvimiento con ritos cultistas en el futuro. Cuando las cosas de Satanás parecen normales para los niños, ¿Qué esperanza tenemos de que en el futuro estos niños puedan discernir apropiadamente entre el bien y el mal? Es ese pequeño zorro que puede echar a perder la vida espiritual de nuestros hijos al ser introducidos a prácticas cultistas. Como cristianos debemos concientizar a otros que quizás ignoran a lo que se están exponiendo al celebrar la tradición de Halloween.
HAGAMOS GUERRA EN CONTRA DE SATANÁS
Ya no es tiempo de estar peleando entre nosotros, ya no es tiempo de estarnos quejando el uno del otro es tiempo de levantarnos como guerreros de Dios ycomenzar a atacar al enemigo, ya no solo nos defendamos es hora de que también ataquemos.
¿Cómo atacar al Enemigo? Tu te podrás hacer esta pregunta, hay varias formas en las que puedes atacar al enemigo entre estas están:
• No participando de fiestas paganas o celebraciones a dioses paganos.
 Viviendo una vida santa y agradable delante de Dios.
• Teniendo un habito diario de oración y lectura de la Palabra de Dios.
 Congregándote y sirviendo.
• Siendo diferente saliendo del montón, es decir ser una persona punta de lanza.
• Desechando de nuestro hogar, trabajo o etc todo aquello que es una insinuación a lo satánico.
Hay muchas mas formas de atacar al enemigo y tu las sabes, ya no es hora de solo defenderte comencemos a atacarlo, pues recuerda: EL ES UN ENEMIGO DERROTADO.
¡¡DI NO AL HALLOWEEN Y A TODO LO PAGANO QUE ALABA AL ENEMIGO!!
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LA PRUEBA DEL CARÁCTER



Una serpiente estaba persiguiendo a una luciérnaga. Cuando estaba a punto de comerla, esta le dijo:
-”¿Puedo hacerte una pregunta?”.
- La serpiente respondió: “En realidad nunca contesto preguntas de mis víctimas, pero por ser tú te lo voy a permitir”.
- Entonces la luciérnaga preguntó: “¿Yo te hice algo?”,
- “No, respondió la serpiente”.
- “¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?”
- “No, volvió a responder la serpiente”.
- “Entonces,  ¿por qué me quieres comer?” inquirió el insecto.
-“Porque no soporto verte brillar”, respondió la serpiente 
“Los patriarcas, movidos por envidia, vendieron a José para Egipto; pero Dios estaba con él”.
Tenemos un ejemplo muy claro en la Biblia, de alguien que en un momento de su vida sintió  “que se lo querían comer”, tenía una mente brillante, pero por lo general las personas así, cuando comentan todo lo que saben, no despiertan necesariamenteadmiración en los otros; sus hermanos lo envidiaban por eso y decidieron venderlo a unos mercaderes madianitas, quienes a su vez lo vendieron a los egipcios; y José, en lugar de volverse un hombre irascible, tomó otro camino que lo llevó hacia un destino de éxito.
Dice la Biblia: “Envió un varón delante de ellos; a José, que fue vendido por siervo. Afligieron sus pies con grillos; en la cárcel fue puesta su persona. Hasta la hora que se cumplió su palabra, el dicho de Jehová le probó”.
Muchas veces hablamos de las pruebas como algo tan familiar, que es como si las estaríamos esperando todo el tiempo. A través de mi vida de creyente, escuché muchos conceptos erróneos respecto a ellas. Por eso tomé a José como ejemplo, y específicamente porque me impactó, la forma en que este Salmo  describe ese tiempo que este joven tuvo que pasar. Allí narra cómo sufrió José injustamente, sin embargo todo eso fue “hasta la hora que se cumplió la palabra de Dios” y también dice: “el dicho de jehová le probó”.
Hay una expresión muy común entre el pueblo de Dios y es la siguiente: “Dios permitió esta situación en mi vida”, “El Señor me mandó la prueba”. Bien, si nos detenemos a pensar un poquito, no es sabio decir eso, porque tendríamos que usar esa frase para cada momento de la vida que vivimos, ya que todo lo que vivimos cotidianamente se supone que “Dios lo permite”. Pero singularmente decimos esta frase cuando se trata de algo que no podemos explicar; lo primero que hacemos es responsabilizar a Dios de la crisis o de la difícil situación que estemos pasando. En el caso de José, vemos que fue vendido por sus hermanos, algunos opinan que “esa fue la voluntad de Dios”. Sin embargo la Escritura dice que: “Dios tiene pensamientos de paz y no de mal para nosotros”.
Otros dicen: “eso le pasó por buchón”. Yo pregunto: ¿qué hermano no le fue alguna vez con cuentos de sus otros hermanos a sus padres? ¿Sería eso una razón suficiente, para que ellos pensaran en borrarlo de sus vidas? Por supuesto que no, sin embargo en la vida real eso pasa; quizás no te venden por dinero, pero te hacen “la guerra fría” y la indiferencia es un arma letal. Creo, que sencillamente como José era el preferido del papá, ya que era el hijo que Jacob había tenido con la mujer que amaba, sin duda recibía un trato diferente respecto de sus hermanos. Ahora este es el error que muchos padres cometen al hacer preferencias entre sus hijos.  La predilección que Jacob mostraba hacia José, suscitó los celos contra él. Pero también, vemos que José era un dotado por Dios, él tenía una unción especial, pues Dios se le revelaba; y  al ser tan joven, cometía la torpeza de contárselo a sus hermanos.  Entonces los hermanos le tenían más bronca, y no se les ocurrió mejor idea que “deshacerse” de él, sino hubiera intervenido Rubén, el hermano mayor, hasta lo habrían matado.
La cuestión es que cuando llegó a Egipto después de ser vendido por sus hermanos, fue mayordomo de un tal Potifar, y fue el  mejor administrador. Cuando fue tentado por la mujer de Potifar, su conducta fue intachable, prefirió huir y “quedar como un tonto” que ceder ante el engaño del diablo. Luego fue puesto en la cárcel y fue el preso más destacado, al punto que lo pusieron a cargo, de los demás presos.
¿Por qué le sucedieron todas estas cosas?  Porque José tenía que aprender a mejorar lo que estaba a su alrededor.
La pregunta es: ¿Dónde tú vas, dejas mejor las cosas o las dejas peor? ¿Si hablas con tus padres, los dejas más perturbados o más tranquilos? ¿Cuándo hablas con tu cónyuge, lo dejas más contento o más triste? ¿Y la iglesia y el trabajo, reciben algún aporte de tu parte? Si no sabes mejorar el lugar donde hoy estás, si no sabes cuidarte, si no mejoras a los que están a tu alrededor, entonces Dios no te va a promover al palacio, porque primero tienes que aprender. Necesitamos gente que adonde vaya mejore el lugar, que cuando hables con alguien lo dejes un poquito mejor de lo que estaba. Donde vayas deja tu huella. De José se decía: “todo lo que hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano”.
Por eso cuando hablamos de pruebas, a veces nos confundimos y asociamos el mal momento como algo que nos mandó Dios. Pero lo que en realidad  está pasando es lo que ya Jesús anticipó: “que en el mundo tendremos aflicción” o sea los problemas siempre vendrán, de una u otra forma. El tema es cómo reaccionamos ante ellos; y es ahí donde Dios, nos toma examen y nos dice: “yo estoy contigo, en el pozo en el que te tiraron, en la casa que trabajaste y te acusaron injustamente y aún en la cárcel, ¿vas a confiar en mí, en que yo te voy a sacar de todo eso, o te vas a amargar y vas a llenar de odio tu corazón?”.
A Dios le importa más nuestro carácter que nuestras bendiciones, porque: “el carisma te lleva a la cima pero el carácter te mantiene allí”.
José tuvo que pasar por un proceso para ser formado, para Dios las bendiciones no son ningún problema él te las da y listo, pero él quiere que formemos un carácter.
Después de muchos años vinieron los hermanos de José adonde él estaba; y cuando José los vio recordó: “pensar que la última vez que nos vimos fue en el pozo, y ahora es en el palacio; pensar que la última vez me gritaron insultos y ahora me vienen a pedir perdón”.
 No importa lo malo que te pasó, el que se burló de vos en el pozo va a venir a extender sus manos, buscando tu ayuda, porque va a ver que Dios ha estado contigo.
José salió aprobado porque él pudo perdonar todo lo que le hicieron sus hermanos y entendió que Dios iba a redireccionar todo lo malo que había sufrido, por eso dijo: “Ustedes pensaron mal contra mí, pero Dios lo encaminó para bien”.

Todo lo que viviste, todo lo que pasaste durante años te será recompensado. Y recordá: “te dispararon flechas pero el arco sigue estando firme en tu mano”. Hay algo muy poderoso escondido dentro de ti que en los momentos de crisis y de dolor saldrá a la luz.

EL AMOR QUE TRAE BENDICION



Explicar lo que es el amor suele ser una tarea bastante difícil, sobre todo a una audiencia que recibe mensajes erróneos constantemente, llevándolos a vivir una vida egoísta. Todos queremos y necesitamos bendición de Dios pero, solemos amar egoístamente. El servicio es una característica del amor de Dios.
La biblia dice: Si ustedes aman sólo a quienes los aman, Dios no los va abendecir por eso. Recuerden que hasta los que cobran impuestos para Roma también aman a sus amigos. Si saludan sólo a sus amigos, no hacen nada extraordinario. ¡Hasta los que no creen en Dios hacen eso! Mateo 5:46-47 (Traducción en lenguaje actual)
Hay un artículo que leí y quiero compartirlo. Una maestra trataba de explicar a los niñitos de su clase lo que es el amor; pero no podía, y por saber lo que decían sus pequeños alumnos, les preguntó qué es el amor. Entonces una niñita de seis años de edad se levantó de su silla y fue hasta la maestra, la abrazó, la besó y le declaró: “Esto es amor.” Enseguida la maestra dijo: “Está bien; pero el amor es algo más. ¿Qué es ese algo?” La misma niña, después de un rato de estar pensando, se levantó y comenzó a poner en orden las sillitas que estaban fuera del lugar que les correspondían, limpió bien el pizarrón, levantó los papeles que estaban en el suelo, arregló los libros que estaban en desorden sobre una mesa; y en seguida, con aire de satisfacción, dijo a su maestra: “Amor es ayudar a otros.”

9 de julio de 2012

POR FUERTE QUE SEA LA TORMENTA…



Diversos pensamientos, emociones y sentimientos negativos, surgen en medio de la tormenta, en medio de esa crisis o dificultad que quizá puedes estar atravesando; lo primero que se nos viene a la cabeza cuando las cosas se salen de control y no se obtienen los resultados que esperamos, es que Dios nos abandonó, que nos dejó solos y realmente empezamos a sentirnos así… pero, la palabra de Dios es infalible, es viva y verdadera, pues si Él fuera mentiroso no sería Dios y sería un hombre como cualquiera de nosotros, Él no miente y lo que dice en su palabra lo cumple.
“Dios no es un simple mortal para mentir y cambiar de parecer. ¿Acaso no cumple lo que promete ni lleva a cabo lo que dice?” Números 23:19 (Nueva Versión Internacional).
Su palabra es clara, cuando le entregas tu corazón a Él, cuando aceptas a Jesús como Rey de Reyes y Señores de Señores, como tu único Salvador; Él permanecerá para siempre contigo, su Espiritu Santo te acompañará a dondequiera que vayas. No tendrás porque temer porque así estés pasando por la tormenta más fuerte Él estará contigo, y pueden haber rayos, truenos y relámpagos pero Él te defenderá y te guardará. “Cuando pases por las aguas, Yo estaré contigo, cuando pases por los ríos sus aguas no te cubrirán, cuando camines por el fuego no te quemarás y no te abrazarán sus llamas” Isaías 43:2 (Nueva Versión Internacional).

SU PALABRA ME REFRESCA



¿Hasta cuándo, oh Jehová, clamaré, y no oirás; y daré voces a ti a causa de la violencia, y no salvarás?
¿Por qué me haces ver iniquiedad, y haces que vea molestia? Destrucción y violencia están delante de mí, y pleito y contienda se levantan.
Por lo cual la ley es debilitada, y el juicio no sale según la verdad; por cuanto el impío asedia al justo, por eso sale torcida la justicia.
Habacuc 1: 2-4
Dios es bueno, de eso no hay duda ¿verdad?
Y lo que quiero compartir es que creo que al igual que yo, muchos hemos pensado tantas cosas, cuando vemos tantas injusticias a nuestro alrededor, tanta hipocresía, dudas de situaciones que nos desagradan, en las cuales no entendemos el porqué pasan, pero algo debemos saber y es que Dios todo lo ve, y no hay nada que no suceda por voluntad de ÉL, cosas que a nosotros nos parecen injustas y nos hacen dudar de su propósito en cada uno de nosotros.

7 de julio de 2012

EL ÚLTIMO CAPÍTULO



A veces nos parece que lo que estamos viviendo es tan pero tan difícil y que nadie más enfrenta situaciones tan duras como las que a nosotros nos toca enfrentar.
Y es que cuando los problemas vienen a nuestra vida, nuestras emociones y sentimientos nos hacen creer quenuestra historia se esta viniendo a bajo y que no hay nada más que se pueda hacer.
Vivimos en una historia que ha sido escrita por el mismo Dios, ese mismo Dios que un día nos busco cuando nosotros andábamos perdidos, no encontró, nos llamo, nos perdono todos nuestros pecados y nos dio una nueva oportunidad en la vida.
En ese mismo instante también Dios comenzó a reeditar nuestra historia, comenzó a escribir cada capítulo de la misma de la forma que Él considero más correcta y perfecta, quizá en algunos momentos sentiremos que lo que estamos viviendo es mas fuerte que nosotros, pero la realidad es que Dios ya ha medido tu capacidad de resistencia y sabe hasta donde eres capaz de soportar.
Quizá alguna vez te preguntes: ¿Por qué tengo que pasar por todo esto?, pero la realidad es que aunque no te des cuenta, cada momento difícil de tu vida te ha servido para conocer a Dios de una mejor manera, para conocerlo de cerca, para conocer sus facetas y lo que Él es capaz de hacer.

ÚNICA VISITA, ÚNICA OPORTUNIDAD



Cuando vamos de visita donde un amigo por lo general compramos un detalle para llevarle, pensamos en sus gustos y tratamos de comprar algo que sea de su agrado, pocas veces nos equivocamos y si lo hacemos nuestro amigo se alegra de todas formas porque sabe que se lo obsequiamos con amor. Si llegara la hora de partir de este mundo ¿qué detalle le llevarías a Dios? recordándote que cuando llegue ese momento no podremos llevar nada material con nosotros.
Cada vez que pienso en esto me lleno de confusión porque la verdad no creo que haya cumplido la obra que Él me ha encomendado y pienso que ese sería el regalo perfecto para Él. Puedo imaginarme su sonrisa y su mirada de satisfacción, el problema es que no sé cuánto tiempo me queda; ahora, si llegara a morir en este momento sabría qué llevarle pero no sé si será suficiente para que se sienta orgulloso del trabajo que he hecho en su nombre. Sabes, no me gustaría presentarme delante de Él sin haber hecho lo que espera que haga, me encantaría escuchar de sus labios que se siente orgulloso de mí. Lo triste de esta visita es que no tiene regreso, si a tu amigo no le gusto mucho el obsequio que le llevaste puedes tener otra oportunidad para remediar la situación, en el caso de Dios, es una única visita y lo que lleves no podrá mejorarse, es una única oportunidad.

5 de julio de 2012


TEMA: “LA AUTORIDAD DE LA VERDAD”
TEXTO: SAN MATEO 7: 28, 29
“Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina; porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas”.
A muchos de nosotros nos encanta predicar, quizá algunos de nosotros predicamos hasta dormidos, pero la predicación que vale, la que inyecta animo o la que desafía vidas y transformas almas es aquella que se vive, aquella que es expresada con autoridad no terrenal, sino espiritual.
Mateo al escribir este pasaje bíblico narra como Jesús enseñaba con autoridad, puesto que la gente admiraba su doctrina, es decir la recibía fácilmente porque lo que hablaba era la verdad, pues el mismo dijo que El era la Verdad y esta verdad es autoridad. Por el contrario los escribas muy sabedores de la palabras, pues para eso eran llamados escribas, predicaban pero sin autoridad y peor aun, no vivían lo que predicaban.
Pero la pregunta de este día es: ¿Con que clase de autoridad hablo las verdades que Dios me ha enseñado?, ¿Será que lo estamos haciendo con autoridad?, ó ¿Será que lo hacemos como los escribas?
Muchos de nosotros somos como los escribas, sabemos muy bien la palabra, pero no la predicamos con autoridad, muchos de nosotros hemos leído la Biblia completa en muchas ocasiones pero no estamos viviendo lo que en ella enseña.
Aquel que trata por todos los medios de poner en práctica la palabra aun cuando le cueste mucho, este tiene autoridad de Dios como para hablar de esas verdades que han cambiado su vida, pero lastimosamente no todos ponen en practica la Palabra y es ahí donde el enemigo gana terreno y roba autoridad.
Una vida de pecado o una vida que no cumple la Palabra de Dios, es una vida sin autoridad y por ende el enemigo hace presa fácil de el.
Alguien una vez dijo y me gustaron mucho esas palabras: “Nosotros predicamos las verdades de Dios como que fueran mentiras, mientras tanto el Diablo predica sus mentiras como que si fueran verdades”. ¿Será que nosotros somos uno de esos?
fuente: http://destellodesugloria.org

EL SILENCIO DE DIOS



“Oh Dios, no guardes silencio; No calles, oh Dios, ni te estés quieto”
Salmos 83:1
¿Es increíble no? Como las cosas se nos pueden salir de control, pareciera que un día todo está normal y dicha normalidad dudara para siempre y el día siguiente es todo lo contrario y pareciera que nunca saldremos de ese desierto temible.
Y es que lo más difícil de esos momentos de desierto es la soledad que se siente, el sentimiento de que Dios se ha olvidado de nosotros, la sed espiritual y que no podemos saciar que produce y sobre todo el desgaste de nuestras fuerzas.
Pero aun con todo eso, jamás se nos debería olvidar que Dios nunca nos dejara. Y es que pareciera que a veces Dios esta guardando mas silencio del necesario, por más que buscamos no encontramos una Palabra, por más que anhelamos cosas, no se dan y es difícil cuando lejos de ver lo prometido, vemos todo lo contrario.

Algo cambio


Algo cambio en ti, desde hace un tiempo no eres el mismo, tratas de disimularlo, pero muy en lo profundo de tu ser, sabes que algo cambio.
Vas a la Iglesia y regresas, haces esto o aquello, pareciera que estas programado para realizar una rutina diaria, pero más allá de todo eso, no hay un sentimiento real sobre lo que haces. Simplemente lo haces, porque estas acostumbrado a hacerlo y no porque eres consciente de lo que eso significa
Fuentes: http://destellodesugloria.org

PARÁBOLA DE LA COTORRA



Había en una casa una cotorra en una inmensa y espaciosa jaula. Nunca le faltaba nada. Gozaba de paz, tranquilidad; su dueña le proveía abundante agua y alimento. Sus días transcurrían felices y apacibles. Había aprendido a imitar palabras y sonidos, era una delicia escucharla. Hasta resultaba ser una compañía para la anciana de la casa.
Un día quedó la puerta de la inmensa jaula, abierta. Entró el gato y se la comió.
Sólo hubiera bastado que su anciana dueña molestara al pequeño plumífero de vez en cuando, tocándola con un palito o arrojándole un poco de agua para provocarle algún alboroto, para evitar esa desgracia. Así la pequeña cotorrita habría aprendido que cada vez que se abría la puerta de su jaula, no sólo era para cosas placenteras como la provisión de agua y comida, sino también para fastidiar su paz y provocarle alguna pequeña tribulación pasajera. De esa manera, cuando el gato se introdujo en su grande y cómoda jaula, hubiera hecho algún alboroto que llamara la atención de su anciana dueña y tal vez hubiera tenido alguna chance de salvarse.
En nuestra naturaleza caída fuera del huerto del Edén, la realidad es que sobrevivimos. Algunos están mejor que otros. A unos les ha tocado vivir mejores o peores cosas que a otros. Pero aún así, el dolor en todos los casos, de una u otra manera, siempre se ha hecho presente en las vidas de cada uno de nosotros. No existe la felicidad absoluta, toda vez que sólo hay momentos felices; muchos, pocos o unos cuantos, no importa.
Sabemos por la palabra de nuestro amado Dios que el maligno anda como león rugiente buscando a quien devorar y que debemos mantenernos alertas todo el tiempo. Nuestro sabio Padre Celestial además de proveernos lo que necesitamos, a veces también permite alguna tribulación. Como la linda cotorrita de nuestra historia: necesita de vez en cuando que alguien la moleste para que aprenda a estar siempre alerta.

DIOS NO ES COMO LO PINTAN



“Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”.
Jeremías 31:3
La mayoría de nosotros o por lo menos en mi caso crecí teniendo una imagen de un Dios que castigaba, de un Dios que se enojaba mucho por mis continuas faltas. De pequeño me enseñaron que cuando el cielo tronaba era porque Dios estaba enojado conmigo porque me portaba mal.

Asistía a la típica iglesia religiosa tradicional por temor, porque no quería que Dios me mandara al infierno o porque no quería que se enojara conmigo, crecí teniendo una imagen diferente a lo que realmente hoy conozco de Dios, por eso el titulo que decidí ponerle a este escrito: “Dios no es como lo pintan”.

Pareciera que nos gusta mostrar a un Dios enojado y castigador, en lugar de mostrar a un Dios amoroso, misericordioso y lleno de gracia.

¿Qué es más fácil?, ¿Enamorarse de alguien por temor y miedo o enamorarse de alguien por su gran amor mostrado hacia ti?

Es obvio que no podrás enamorarte de alguien por temor o miedo, eso no será un amor verdadero, sino un fingimiento. Pero cuando miras el trato que el otro tiene hacia ti, y su amor desbordante ofrecido hacia tu persona gratuitamente, no puedes más que rendirte a su amor y enamorarte perdidamente de Él.

Cuando quite la venda de mis ojos y salí de la religiosidad y acepte a Cristo como mi único y suficiente Salvador comencé a descubrir al verdadero Dios. Tampoco voy a negar que en muchas de nuestras iglesias se vive un ambiente de legalismo tal que muchas veces también distorsionan la verdadera imagen de Dios.

Pero los últimos años de mi vida he conocido a este Dios amoroso, lleno de gracia y misericordia, a ese Dios que el salmista David mencionaba en sus salmos, a ese Dios que nos ha amado con amor eterno.

Al pensar en mi concepto de Dios antes de entregarle mi vida a Cristo y algunos años después de haberlo hecho, me doy cuenta que NO ES COMO ME LO PINTABAN. Ahora realmente conozco lo que es el amor de Dios, lo que es su gracia, lo que es su misericordia; si bien es cierto Dios nos corrige y nos enseña cosas a veces de manera dura, no voy a negar que su enfoque principal o lo que lo mueve a hacer todo eso es: PURO AMOR.

A veces queremos interpretar a Dios como si fuera humano, como que si tuviera nuestros sentimientos distorsionados e inestables, como que si Él se basara en sentimiento humanos para actuar, cuando en realidad Él se rige bajo su divinidad, actúa en perfección y sus tratos hacia nuestra vida, son los que tenían que ser.

Conocer a este Dios amoroso me lleva a enamorarme más de Él, me lleva a tener una mejor perspectiva de lo que quiere para mi vida, me hace querer estar cerca de Él, me hace quererlo conocer mas y mas cada día, me hace poder escribir lo que realmente es y no lo que me pintaban sobre Él.

Mi vida tratara de ser agradable a Él, no porque me puede castigar si no lo hago, sino porque lo amo porque Él me amo primero a mí y eso no hace más que provocar que me rinda a su amor y desee con todo mi corazón hacer su voluntad.

Lo que quiero explicar es que mas allá de mostrar lo enojado o castigador que es Dios como motivo de que nuestras vidas sean agradables a Él, debemos enseñar de su amor, de su gracia, de su misericordia incomparable y al enseñar y asimilar esas verdades, nos harán amarlo más, nos harán comprender el valor de su amor mostrado hacia nosotros y por ende nos llevaran a tener una mejor relación personal con Él y en donde lo conoceremos mejor, tal y como Él es: Un Dios de Amor.

No hay duda que Dios nos disciplina, no hay duda que Él tiene un trato especial para cada uno de nosotros, pero nuestra imagen de Dios no tiene que ser la de un Dios con barba blanca, sentado en un trono y tirando rayos hacia aquellos desobedientes, sino un Dios que nos ama, un Dios que dio a su único Hijo por amor a nosotros, la imagen de un Dios que haría cualquier cosa por nosotros y que siempre está con los brazos abiertos para abrazarnos y transmitirnos esa paz sobrenatural que solo Él sabe dar.

Quizá los últimos días te has sentido indigno de Dios, quizá piensas que eres demasiado malo o que fallas continuamente. Quizá en algún momento has pensado que eres caso perdido, que nunca saldrás de esa situación que te atormenta y la cual es tu aguijón. A lo mejor has pensado en rendirte, en no seguir mas, piensas que defraudas a Dios continuamente y que es mejor no seguir en lugar de seguirlo defraudando.

Más allá de lo que tú creas, hay una verdad irrefutable, y esta es: Dios te sigue amando. Y si hay algo que Dios no puede hacer es: dejarte de amar, porque Él te ha amado con amor eterno.
Quizá la imagen que te han trasmitido de Dios es muy estricta y eso te lleva a pensar que no eres merecedor de Él, mas en esta hora tienes que comprender que el amor que Dios siente hacia ti es tan grande que lo mostro al enviar a su Hijo a morir por ti, es tan grande que cada mañana al levantarte tienes que saber que su misericordia se han renovado sobre tu vida.

Dios te ama a pesar de tus errores, a lo mejor no esté de acuerdo con lo que haces y quiere que con su ayuda cambies, pero eso no significa que no te ame. Él te ama porque vales la sangre de su Hijo, Él siempre te ha amado y ha visto en ti la capacidad de salir adelante en la vida y de ser agradable delante de Él.

No vivas una vida tratando de agradar a Dios por otra cosa que no sea amor, si quieres agradarlo que sea porque Él te amo primero y como consecuencia a esa amor perfecto ahora tu vida tiene sentido y vivirás para Él.

Qué lindo es conocer a este Dios amoroso, que lindo es levantarte por la mañana y saber que su misericordia se ha renovado sobre tu vida. Qué lindo es gozar de la vida en Cristo y sobre todo qué lindo es disfrutar de la libertad otorgada por Dios mismo.

¡DIOS ES AMOR!
“El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor”.
1 Juan 4:8 (Traducción en lenguaje actual)

¿YA HABLASTE CON ÉL?



Por mucho que sepamos que la oración es la vitamina que necesita todo cristiano hijo de Dios para sobrevivir en un mundo tan difícil, a veces se nos escapa por periodos largos de hacerlo.
A veces estamos tan afanados en nuestra vida diaria que nos olvidamos que lo primordial es buscar a Dios, hablar con Él.
¿Cuándo fue la última vez sin andar a prisa y sin pensar en otra cosa que no sea Él, fuiste a un lugar a solas y hablaste con Él de una forma maravillosa?
Muchos de los que hoy me leen son servidores muy fieles en sus congregaciones, muchos están a cargo de privilegios en sus iglesias, pero a veces puedes encontrarte sirviendo a Dios, pero sin Dios. Me refiero al hecho que a veces estas más preocupado por cumplir lo que te han encomendado, que buscar el respaldo de quien te llamo.

¡JESÚS LLORÓ!



Cuando visitas una ciudad, quizás lo primero que captura tu atención, sean las grandes construcciones y  su estilo arquitectónico. O eres tal vez, una persona que admira los monumentos históricos y las galerías de arte. Quizás te cautivan sus plazas  arboladas  o el lago que se deja ver entre los cerros. Es probable también que te llame la atención su gente y todo lo que proyectan a su paso. Las fábricas,  tal vez sean para ti, un medidor del progreso de ese lugar. Indudablemente, así como cada ciudad tiene su encanto y hasta sus facetas negativas, cada persona que la visita, tiene también su propia opinión y   sentir al respecto.

Yo me pregunto, cuál sería mi reacción al visitar ciudades como Hollywood, Las  Vegas y hasta ¡la misma Jerusalém! ¿Qué llamaría mi atención en cada una de ellas? Creo que por la vena artística que tengo, al entrar en la capital mundial del espectáculo, no podría evitar que se me escape alguna lágrima. Me imagino recorrer las calles, donde se han filmado infinidad de películas; las fachadas construidas para emular la Casa Blanca, o ¡algún castillo! Sin lugar a dudas, me invadiría una emoción especial, al recorrer esa ciudad. Me pregunto también, si al entrar a Las Vegas, capital del vicio,  la lujuria y la anarquía,   sería capaz de llorar como lo hizo Jesús, ¡aún antes de entrar a Jerusalém!.” Y cuando llegó cerca y vio la ciudad, lloró sobre ella” (Lucas 19:41)



Es que mientras todos miramos y admiramos el paisaje y cosas superfluas, Jesús mira la llaga social; la miseria, encerrada entre unos muros que se yerguen como mudos testigos de lo que acontece allí dentro de la ciudad. Cuenta el relato bíblico, en (Lucas 19:37) que los discípulos estaban bajando a una fiesta, donde se suponía que todo era bullicio y algarabía. Ellos no entendieron por qué el  Maestro lloraba. Jesús no era un sensiblero que se la pasaba llorando. Las veces que Jesús lloró, era porque algo le conmovía en su espíritu. El lloró por el pecado y la indiferencia que reinaban en Jerusalém. La hipocresía de los fariseos, la idolatría, la indolencia, la prostitución, y toda forma de pecado que laceraba el alma y el cuerpo de los habitantes de una Jerusalém, acostumbrada a ese estilo de vida;  ¡muy cauterizada, como para sentir algo por los suyos!. Cuando Pablo visitó Atenas, no fue indiferente a lo que allí ocurría;(Hechos 17:16) dice que su espíritu se enardecía al ver a la ciudad entregada a la idolatría
Los misioneros, somos enviados para trabajar, a diferentes ciudades. A veces vamos con algún conocimiento previo del lugar, pero otras veces, vamos a tientas y a ciegas. Solamente  movidos por la obediencia, y la pasión por servir a Dios, ¡deseosos de ganar almas para Cristo! Hacemos planes y proyectos; creamos estrategias, y hasta confeccionamos los planos para edificar templos. Todo eso está bueno, pero amados, tomémonos el tiempo de observar, de reconocer la tierra que habremos de conquistar. Necesitamos ver de la manera como  ve el Señor; ¡con los ojos espirituales!. Reconocer las llagas sociales, para ponerles remedio; ver las carencias para suplirlas, sean estas espirituales, físicas, materiales o emocionales. ¡No seamos indiferentes! Ayunemos, oremos y derramemos lágrimas de intercesión delante de Dios por nuestra ciudad. El no solo nos dará las estrategias para salir vencedores en la conquista de ese territorio,  sino que además nos suplirá todo lo que nos falte, conforme a las riquezas en Gloria en Cristo Jesús (Filipenses 4:19)
El último rey de Alhambra, al contemplar su ciudad amada, lloró amargamente. Su madre le dijo:“Lloras como una mujer, lo que no supiste defender como hombre”..Indudablemente, el jefe moro ¡no había sabido llorar a tiempo!  ¿lo harás tú?…¿Llorarás por tu ciudad?…

¿PASAREMOS EL EXÁMEN?



Los siervos y las siervas de Dios, somos evaluados todo el tiempo. No solamente por el Señor, o por nosotros mismos, sino por aquellos a quienes ministramos con la Palabra, enseñamos, o incluso oramos intercediendo por sus necesidades. Las personas que de una u otra manera, depositan en nosotros su confianza, necesitan confirmar que: “…verdaderamente somos varón o mujer de Dios, y que la Palabra de Jehová es verdad en nuestra boca” (1 Reyes 17:24) No dudan del Señor, sino de quienes le representamos a Él.
Por supuesto que tienen, todo el derecho de dudar, porque lastimosamente ¡hay demasiados charlatanes, ocupándose de las cuestiones espirituales! Mercaderes del templo, que solo buscan lucrar con la fe. Son “avivados”, pero no con fuego del Espíritu Santo. No es ese “Avivamiento” el que se ve reflejado en ellos, sino el mezquino y oscuro deseo de tener fama, reconocimiento y aún ventajas materiales por el supuesto “servicio a Dios”.

Emocion o Conviccion

Nosotros los cristianos podemos estar viviendo nuestra vida en el Señor a través de la emoción o a través de la convicción. Y es que muchas veces tratamos de anteponer la emoción a la convicción y es allí cuando nos enredamos en emociones muy propias que van a la contra de lo que por convicción deberíamos pensar o creer acerca de diferentes asuntos de la vida cotidiana del cristiano.

Siento que Dios no me escucha


SIENTO QUE DIOS NO ME ESCUCHA

Una de las mas grandes desmotivaciones que podemos tener es sentir que Dios no nos escucha, ver que pedimos y pedimos por que haga algo y no obtener los resultados al instante o al tiempo que lo queremos en ocasiones nos llevan a creer que Dios no nos esta escuchando, que se canso de tanto que le pedimos o que simplemente esta molesto por algo que hicimos y en castigo no nos responderá.
A veces es tanta la necesidad  que llegas a pensar que Dios se esta tardando demasiado tiempo en responder, o que tal vez lo dejó para luego, como si no le diera la importancia a tu necesidad, y es que es muy difícil entender que Dios a veces guarda silencio, que aunque hay peticiones que responde al instante, también hay otras en las que espera en responder porque quiere que antes aprendas a escucharlo tu también.
Lo cierto es que son mas las ocasiones que nos acercamos a Dios para que nos escuche que para escucharlo, eso es algo que todos hacemos, y es que al ser la oración la forma mas común de acercarnos a Él, acostumbramos a hablar y hablar y esperamos recibir la respuesta, pero a veces queremos que sea de inmediato, casi casi esperamos que nos hable al oído y nos diga si nos escuchó o no, y como según nuestro parecer no nos respondió cuando queríamos damos lugar a los pensamientos que el enemigo pone en nuestra mente como “Dios ya no me escucha”.